Uno de los regalos más memorable que he recibido en mi vida
ha sido una pista de carreras que era de carros de fórmula 1 hot wheels. Fui el
niño más feliz del mundo cuando me lo dieron, es un regalo que llevo en mi
corazón.
¿Por qué me dieron este regalo? Para decírtelo he de
devolverme a cuando tenía 7 años y una gran pasión, el automovilismo, tenía una afición casi religiosa a las
carreras, especialmente a los autos de fórmula 1. Me acuerdo que no me perdía
alguna. Asimismo, era muy feliz al ver a
Montoya, Schummager, Mivio Hokkines, David COuld Hard Y Barrichelo correr
alrededor del mundo en carros a gran velocidad con autos que sonaban
como relámpagos, y la lucha entre ellos por ser el más grande. Jugaba muchísimo a eso, jugaba a que corría en
esos autos y volaba por el asfalto, entre las pistas del mundo, siendo aclamado
por todos.
Por otro lado, en el 2001 para navidad hot wheels había
sonado su usual propaganda de los nuevos juguetes para esa temporada y entre esos estaba la pista de carros. Recuerdo que apenas vi esa pista se me
alumbraron los ojos y supe que eso era lo que quería para navidad. Corrí hacia el cuarto de mis papas y tan pronto les conté lo que quería me dijeron
que no iba a ser posible que tuviera esa pista debido que estaba muy grande
para tenerlo en el apartamento.
Sin embargo, pasaron los días y navidad se acercaba y yo aún
tenía la esperanza de que mis papas cambiaran de parecer y obtendría esa pista
el día de navidad. Cuando llegó navidad vi todos los regalos en el árbol pero
ninguno tan grande como para ser la pista de carros. Miraba por toda la casa
buscando un regalo tan grande como la pista de carros pero no la encontraba
entonces decidí rendirme y aceptar que no me habían comprado lo que tanto quería.
Finalmente, llego la hora de abrir los regalos. Aunque ya no
tenía ninguna ilusión de esa pista de carros igualmente quería abrir los otros
regalos. Empecé a abrirlos y solo me daban ropa, plata, y unos juguetes
pequeños. Ya no habían mas regalos y les di las gracias a mis papas aunque por
dentro estaba triste por no haber recibido la pista de carros. De repente mi
mamá me dijo que fuera a su cuarto que se había quedado un regalo para mi.
Cuando llegue vi encima de la cama un regalo con un moño azul y era tan grande
como la pista de carros. Fui rápido hacia el regalo y cuando lo abrí vi que era
la pista de carros. No podía de la emoción y felicidad, corrí a darles un abrazo a mis papas y
decirles gracias. Esa navidad fue inolvidable y esa pista de carros fue unos de
los regalos mas memorable que he recibido.